8.11.08

Babel

Luces caleidoscópicas sobre el escenario. Babel se derrumba. El bosque en llamas. Arden las cerillas del Destino.
Los ecos sordos de la ciudad se arrodillan ante los imperativos de Caín. Ni un megahercio prestado a la duda. Shut up! En negrita.
Los abrazos se mueren de ausencia en el umbral de la espera. No grites, no grites. Que tu voz se cayó a la hoguera y hoy toca merendar café con soledad y un par de cucharadas de invierno. Se desmagnetizan los polos de la brújula. El norte en el sur, el este en Alaska y el oeste en el marrón chocolate de unos ojos con exceso de luz.
Babel en ruinas bajo los faroles de la Luna. ¿A quién se le ocurre guardar auroras boreales en un bote de aguarrás? El mar no se puede meter dentro de una botella.
Estallan las esquinas. Arden las calles. Se quema, se quema el telón. ¿Y entonces? Mánchate los dedos de ceniza y escríbete en el cielo. Los paraguas están rotos y la escarcha que tienes en las mejillas no la va a deshacer el viento.
Escríbete. En las nubes, en la arena, en una estrella, en el mar. Era un sueño, ¿acaso no te acuerdas?

7 comentarios:

Meike dijo...

Sé fuerte, sé fuerte, sé fuerte.

Ni la torre de Babel, ni Caín. Todo se arregla con un batido en el Buenas Migas, con el de fresa, por supuesto.

Saltinbanqui dijo...

Lo recordara...

:)

Paula dijo...

va Cape, que estamos en Noviembre ;)

Jei dijo...

tú sabes cuántas veces se reconstruyó Roma?
mola renacer de tus cenizas como el Ave Fénix, ¿sabes?, así que sólo diré: "siga escribiendo, señorita Montalvo"... aunque sean post apocalípticos!

xDDD es broma, poma ;)

eme dijo...

Muy fuerte lo mio.

Se me va la pinza de una manera... me pondré al dia! :P

Jei dijo...

por qué tu blog es negro ahora???

no veo bien :(

caperucita dijo...

meike: o un café, o una caipirinha, o un concierto en primera fila desde el suelo de un bar con la pegatina de la cerveza enganchada en los pantalones. :) besito, enorme.

saltinbanqui: ¿tú crees? ^^

paula: noviembre dulce... :)

jei: a la señorita Montalvo, a veces, se le acaban las palabras y sólo encuentra runa entre sus manos... Pero supongo que la esperanza está ahí, en la de veces que se reconstruyó Roma. :)

eme: ¿desapareciste?

jei (otra vez): porque yo también estoy un poco negra a ratos, o bueno, más bien gris. ^^ mua!