25.7.08

bostezos


¿Te acuerdas de esta noche hace justo un mes? El calor y los sueños revueltos con las ganas. De ti, de mí, de nosotras. Ganas y más ganas escondidas entre las rayas del pantalón del pijama, debajo de la almohada, en los pliegues de las sábanas, en la ventana y hasta en las chinchetas del corcho de la pared. Tu piel pegada a la mía, sudando las mismas quimeras. El mismo sudor. Y esa especie de simbiosis... ¿No lo notas? A veces se me descompasa la respiración por intentar sincronizarla inconscientemente con tus suspiros.
Un mes ya. Treinta días desde aquella madrugada que revive a fuego lento en el cajón de tus recuerdos. Porque aún te siento, como si estuvieras aquí. Es inevitable. Cierro los ojos flojito y noto tu espalda desnuda frente a mi pecho.
El sol hacía rato que se desperezaba y sus bostezos se escolaban por los huequecitos de la persiana; yo no sabía cómo dejar de mirarte dormir. Hubo un momento en el que tuve la sensación de que si me acercaba, si me enganchaba a ti, nuestros cuerpos iban a encajar perfectamente, como las dos últimas piezas del rompecabezas de los sentidos. Te hubiese abrazado con todas mis fuerzas, para que no te escapases jamás.
Pero fui incapaz de tocarte. No quería romper ni un hilo de aire de aquel instante. Me quedé inmóvil, sin a penas parpadear. Me habría parado los latidos con tal de no agrietar ni una sola molécula de realidad. Porque fue real, ¿veradad? Habría inventado cualquier estrategia para estirar al máximo los minutos que restaban de amanecer. Pero de repente aparecieron esos resquicios de miedo a estropearlo, a desmontarlo todo. Porque siempre he tenido la sensación de ser torpe. Es inevitable, también, aunque luego la supe cambiar por sonrisas tontas al verte pescar cereales en un tazón y gruñir por cada sorbo de café mientras desayunábamos en la mesa de la cocina.
Desayunarte a miradas cada mañana, ¿te imaginas? Bocados de bostezos con sabor a ti...

7 comentarios:

Jei dijo...

si lo sientes es real, al menos para ti.

un placer conocerte y leerte :)

besos!

Gui"laine" dijo...

Cuánta intimidad, cuántas emociones. Lo que más me ha gustado es lo de la espalda... paff! Deberías hacer una entrada con ese tema nada más. ;)
¿Sabes? Yo no tengo la sensación de ser torpe, ya la perdí hace tiempo, porque es que lo soy totalmente... hehe.

la chica de Potedaia dijo...

Bfff... me descubro ante ti ;)

Menudo estirón como persona y como persona que has pegado desde que te conocí.

SinMe dijo...

Sabes que ahora que te he visto, te he imaginado desnuda mientras te leía? uhmmmm...

Y qué bien escribes, jodía :_

Si la P. no te quiere, qué te parece ser yo tu nueva musa? Podrías escribir súperbonito sobre mi pelo, estoy segura.


PD: x'DDDDDDFsd
PDD: Ok. Vuelvo a manchar este impoluto bloJ.

La Penca dijo...

Qué preciosa definición de esa simbiosis...Me ha encantado. Ojalá tuviera yo despertares así también.
Saludos.

P. dijo...

y pensar que estuviste a punto de no venir...

otra vez me has dejado muda y sé que no te gustará leerme pero tenía que decirte que mientras mirabas yo me deshacía en sueños reviviendo cada momento de la noche.

porque fue la mejor noche de mi vida

p. sigue adorándola, que lo sepas, pero es incapaz de hacerla feliz.

caperucita dijo...

jei: a veces pierdo de vista la línea que separa lo real de lo soñado... un placer igualmente :) mua!

gui"laine": ¿una entrada que sólo hablase de su espalda? Es tentadora la idea... :P Creo que la sensación de ser torpe tardará mucho en irse..

la chica de potedaia: sí, estirón como persona, porque otra cosa... aquí Cape no se estira un centímetro ni aunque la rieguen... ^^

sinme: jajja! ¿me has imaginado desnuda? ¿Y no se te ha caído el alma a los pies? xD
Jo, gracias ^^ Si P. no me quiere.., me parece una idea genial. Seguro que tu pelo de cocker inspira maravillas... Y el blog no lo manchas, si me haces reír! :)

la penca: ojalá se repitieran esos despertares cada mañana.. así cualquiera se levanta de buen humor, o no? ;)

p.: estuve a punto de no venir, igual que he estado a punto de no escribirlo.. y ahora, ¿qué?