26.7.08

astillas

Que sería incapaz de dormir lo supe antes de meterme en la cama. El calor, los mosquitos y tú. Otra vez tú. Cuarenta y nueve vueltas y ni media hora seguida de sueño. Cuarenta como quien dice cien. Tengo las fotos que nos hicimos encima de la mesilla de noche. Al lado del libro que me regalaste antes de irte, el de las letras rojas en la primera hoja.
Me siento imbécil. Tu imagen ahí y tu sonrisa traspapelada entre las sábanas y el colchón. Creía que iba a salir bien. Porque se nos enredaron las miradas a penas sin conocernos y porque me desperté con un cometa sobre la cama el día que utilizaste tus pecas para trazarme constelaciones de ilusión en la piel. La Casualidad le guiñaba el ojo a la Luna cuando nos veía besarnos, y pensé que eso quería decir que valía la pena apostar por tus ojos. Se me olvida a menudo que en las partidas de póquer siempre soy un colador de faroles.
Lo sabes, ¿verdad? Que se me han clavado tus palabras entre las costillas. Se han hundido como alfileres y me han agujereado las venas. Sería mentira si te dijese que no me escuecen tus verbos. La forma que le has dado a los pronombres y los puntos que le has grapado a cada condicional. De repente todo son subjuntivos sin conjugar. He dejado de entender tus prioridades. Y me sigo sintiendo imbécil atragantándome con reproches por no dejarlos caer. Vaya mezcla. Un ovillo de reproches, besos, astillas, rizos y hasta algún que otro abrazo comprimido en un hueco indefinido entre la tráquea y la boca.
Tal vez lo mejor sería escupírtelo a la cara. Aunque el no querer hacerte daño me siga arañando la razón. Y no lo entiendo... Si es que se te ha dado de puta madre romperme. En mil pedazos, en mil retales, en mil cristales. Es como si te hubieses empeñado en estropearlo, como si hubieras decidido jugar a buscar razones para apartarme. Me lo advertiste, ya. No te escuché porque pudo más mi silencio onírico que tu voz. Y ahora estoy perdida en un vacío de sinsentidos.
No me vengo con palabras, ni me creo con derecho a tirarte dardos de sarcasmo. Es un arranque de rabia, de impotencia, de incomprensión, de sentirme aferrada al más grande absurdo y de ser incapaz de dormir un solo par de minutos. Dentro de nada vuelve a salir el sol...

13 comentarios:

Gui"laine" dijo...

Entre las pecas, las costillas, el colador, los besos, el abrazo, la cara, que te rompan, la impotencia, la incomprensión y otras cosas más, me he acordado de esto: "Siéntate a conectar mis lunares con la pluma de tu rostro y la tinta de tu lengua, que yo me encargaré de fundirte a través de los quiebres de mis dedos sin colarte. Sóplame lo que te gusta de mí, lo que deseas, lo que te despoja del descanso tierno. Quiero abrazarte tanto. Tanto. Tanto que he contado los besos impares que tengo ganas de darte por primera vez...".

P. dijo...

perdón por haber estropeado esto. Sabes que no voy a perdonarmelo nunca..

tenme en cuenta siempre que lo necesites, porque has sido la única capaz de hacerme feliz y eso te lo deberé siempre..

de verdad pienso todo lo que te digo, se que son una idiota y que no debería estar escribiendo aquí pero hay algo que me oprime el pecho y me dificulta enormemente la respiración. Está claro que es mi puño, aquél que me he incrustado yo, el de la mentira, pero el hecho es que no me deja respirar. Es cuestión de acostumbrarse, como a los corses.

Lo siento, ojalá seas capaz de ver muchas más estrellas fugaces; te lo mereces todo.

(por favor estudia filología alguna vez)

Hangelus Girl dijo...

Vaya mierda de palabras de "P". No puedes decir una cosa y hacer otra. Esto es lo que ha querido, no lo que ha podido. Poder puede, pero no quiere. Pero me alegro, ¿sabes? Porque nos da oportunidad al resto de perdernos entre las rayas de tu pijama.. ahora que es verano, y en las de tu bufanda cuando es invierno. Y algún día alguien se tirará al vacío buscando tus brazos y no se moverá cuando tu saltes a los suyos.

Porque te mereces un amor que no sea cobarde.

Lo superaremos, como tantas otras cosas

P. dijo...

Tanto moralismo que se respira por aquí quizá deberías aprender a no prejuzgar a las personas.

No tienes ni idea de nada así que tampoco te las des de ángel de la guarda porque la intermitencia tampoco es válida en una amistad tan pura como la que parece que te une a ella.

repito, no tienes ni idea.

espero que la persona que se tire a sus brazos sea más valiente que yo pero más sincera que tú también.

La Penca dijo...

Tú lo has dicho, en nada vuelve a salir el sol, y será otra cosa...Ánimo.

Hay personas que somos fácilmente rompibles (y personas que rompen todo lo que pillan). Pero tenemos nuestro lado bueno también, seguro.

Me ha encantado lo de los subjuntivos sin conjugar ;)

Saludos.

hangelus Girl dijo...

No se, yo creo que si tengo idea de lo que pasa. Idea de lo que es no aceptarse, mentirse, querer llevar una vida sencilla, tener el amor y la APROBACIÓN de los demás.. Sacrificar tu propia felicidad..mentirse a uno mismo hasta llegar a creerse uno su propia mentira.

¿Intermitencia? Yo lo llamo: siempre estoy aquí. Unas veces me necesitarás menos, otras yo a ti..otras cada una tirará por su camino.. Pero fíjense señoritas.. que cuando hizo falta..el destino quiso que estuviera por bcn. Curioso destino. De todos modos, no se trata de mi, ¿no crees?

Y digo yo, ¿qué importa ya? Has elegido y nadie te desea nada malo. Anda tu camino.

PD Y si, me erijo su ángel (caído) de la guarda

Meike dijo...

Ya sabe usté que yo soy una torpe, que cuando tengo que soltar el sermón aplastante, nunca sé que decir. Y me limito a decir chorradas para que me sonrias un poco.


Todas mis chorradas para ti, señorita. Y mis achuchones también, para que se me anime un poco :)

Anónimo dijo...

Somos tigres. Personas como p. nos van pintando las rayas. Y sobrevivimos. Sin ninguna, ninguna, ninguna duda. Porque tenemos que pensar y revisar y revisitar todas las palabras y los lugares para entender algo. Eso solo sucede cuando es la otra quien decide por nosotras... Y cada día somos más fuertes. :)

Besos. Millones de burbujas.
sparkling

dintel dijo...

Es curioso, a veces no me aparece el vínculo para comentar. Ahora, he vuelto a abrir la página y aquí estaba, esperándome con los brazos abiertos.

El mito del Ave Fénix es la metáfora más perfecta del funcionamiento de nuestro corazón.

Un besote.

Hangelus GirL dijo...

Espero q te haya gustado mi post..sólo pa ti, guapa!!

juliol dijo...

Dentro de nada... El sol sale cada mañana. La vida da muchas vueltas y a veces hasta de 180º. kiza las cosas vuelavan como al principio... eso solo lo sabe...---

A que no sabes kien soy?? Pues ala cuando lo averigues me lo dices.

adeu

Anónimo dijo...

Yo tambien estoy esperando que salga el sol...
me siento muy identificada contigo (salvando las diferencias).

Te leeré!
Una admiradora

Vértigo dijo...

Ya dormirás, sólo hace falta tiempo...