19.5.08

desvaríos

Y de repente el mundo empieza a girar. A dar vueltas, a mil por hora. Y cada vez que parpadeas le das cuerda a tus ideas. Que las hojas de aquel árbol son duendes de plastilina y el azul eléctrico del cielo hace trenzas con tu cabello. Tu cono visual se convierte en un bucle de espirales que se anuda al punto de fuga que sostiene tu mirada. A veces se me olvida que sólo soy espectador. El viento desestabiliza las horizontales de la calle. A veces, también, las canciones se convierten en ceniza.
Gira, el mundo y tú. Las estrellas pierden el equilibrio y empieza a llover. Déjame pensar, anda. Te estas mojando, ¿no tienes frío? Estoy pensando. No, no cierres los ojos. Ven, levántate. Vámonos. Las luces se difuminan y las baldosas de la acera se tambalean entre las huellas de tus bambas nuevas. ¿Bailas? Todo da vueltas. Vueltas y más vueltas. Dame la mano o me pierdo. Que esto es como el mar, quién conoce alguna esquina.
No te mires más en el asfalto que no conseguirás ver tu reflejo. Busco, me busco y no me encuentro. ¿Sabes qué? Voy a recoger mis alitas rotas y las pegaré a trocitos y volaré. A por ti, algún día. Y serás tú la que mire al infinito desde ahí abajo, la que cuente las nubes tumbada en el suelo y arañe al aire al respirar, de pura envida. Nos cambiaremos los papeles, aunque yo siempre he sido torpe para llevar vida de protagonista. Nací en el país de los personajes secundarios.
Dance, dance, dance! Te mueves sola, ausente, a tu bola. Se rompen los vasos a cámara lenta y no dejas de girar. Ahora sí, ¿es ella? Eres tú, es mi sonrisa. Y el mundo se ha parado, dios cogió un pincel, decide que el momento será inmortalizado, y nos pinta a mano el universo, nos pinta, nos pinta a mano. Abrázala, va. No pienses, no escuches, no hables. Siente, siéntela. Vértigo y vueltas, más vueltas. Aguántame el pañuelo que me caigo. Toma, mi jersey. Qué mareo. Y la mano, ¿dónde está su mano? Se te caen los párpados y se te atragantan las ganas. Mira que eres cobarde. El humo de sus suspiros se enganchó sin querer a mi piel. No me mires. Estoy cansada. Ya no llueve, ¿lo ves? Por ahí no, ya me atropellaron una vez. Calla, y ¡corre!
Te invitaré a escuchar olas, a cazar burbujas de arena. Que yo llevo tu sonrisa como bandera, y que sea lo que sea.
Arrancas la moto, el casco sin visera y el viento en la cara. El suelo se convierte en poesía. Bostezas y el sol se despereza entre los despojos del amanecer. Guárdate las ganas de llorar, hoy es domingo y no toca estar triste. Siempre me quedará la voz suave del mar. Te metes en la cama y suena el despertador. Qué cortinas tan bonitas. El gris oscuro de la habitación se raya de luz. Las hojas vuelven a ser hojas y el azul eléctrico se desenreda de tu pelo. Pero sigues girando, aún. Más despacio, eso sí. Porque el tiempo se vuelve pequeño y los segundos se cansan de susurrar sin cesar su implacable latido. Tic-tac, tic-tac.
Duérmete, anda. Que ahora dicen que hay muchos más universos infinitos como el nuestro. Y hasta realidades paralelas. ¿Tú crees en ellas? Para mí es algo bastante complejo de entender. Aunque siempre he pensado que tú y yo existimos en algún lugar así, en otra dimensión. Alternativa pero adyacente. En esta también existimos, en la de ahora. Bueno, en la de ahora no creo que esté bien dicho. No sé, supongo que en la otra realidad, si es paralela, también estamos viviendo el mismo tiempo, un ahora distinto, pero ahora. Me refiero a ésta en la que tenemos un vacío de piedras entre las dos. Espera, me parece que me estoy liando… ¿Sabes lo que quiero decir? Que en otro mundo, simultáneo, existimos tú y yo, pero tú y yo juntas, en un mismo aquí. Y en ese lugar, allí o aquí, digo que esta vida es llevadera sólo porque sientes tú lo que yo siento.
Déjalo, tu cabeza sigue siendo una peonza. Desvarías. Duérmete, va. Cierra los ojos y ya verás como poquito a poco el mundo empieza a frenar. Que sí, que vale, que te debo este sueño.

6 comentarios:

Paula dijo...

Pequeña peonza! :p, no dejes de mirar las nubes que nunca sabes lo que te van a terminar contando... Y claro que existen realidades paralelas, y perpendiculares, y diagonales... lo jodido es que hay personas incapaces de ver mucho más allá.

"A veces se me olvida que sólo soy espectadooor..." llevo toda la semana escuchando esa canción!

Besitos, marinera!

Vértigo dijo...

Me ha encantado! Es una trampa mortal.

Labrujamala dijo...

yo también vivo en una realidad paralela..

que sepas que me han entrado ganas de echarme a dormir jajaja..

un besazo!

Anónimo dijo...

Rosana en estado puro. Mucho.

Cuando tengo ganas de llorar, un poquito solo, visito el blogspot de Nadadora y el País de los personajes secundarios. Me ayuda a relativizar y a pensar que todavía quedan muchas esperanzas... ¿La conocías?

Besos, de barro. De los de la arena en la que rompen las olas, húmeda, oscura, fuerte... ;)

la chica de Potedaia dijo...

¿Tu también oyes música en el silencio? Me han sonado varias canciones, pero el resto no las conozco.

:*

caperucita dijo...

paula. las nubes no las puedo dejar de mirar :) Me hipnotizan, como los árboles, como el mar, como.. buf, como cualquier chorrada. "Y el corazón hundido en un bolsillo de mi pantalón".

Jops, yo no tengo tu paraguas! snif, snif. Besitos! :P


vértigo: ¿una trampa? ¡Ten cuidado! :) Y gracias.


labrujamala: pues a veces es un coñazo, lo de vivir en un mundo paralelo... de repente parece que todo está tan lejos.. ¿Y eso de que te han entrado ganas de dormir? jaja :P Un beso!

sparkling: no lo conocía. Yo cuando estoy triste triste recurro a la música. :) Estuve en las rocas del puerto hace poco. Besos, de salitre y de humedad.

euge: tranquila, cuando vuelvas a venir te hago otro cd... Y te lo doy con menos prisa y nos paramos a escuchar alguna que otra canción. ^^ muaks!