23.3.08

cosiendo vidas


Podría coser una vida enlazando otoños e inviernos. De setiembre a marzo, con unos cuantos días de abril. Y de vez en cuando alguna tarde de verano, por qué no. Una al mes, tal vez, y un día de lluvia a la semana. Podría vivir uniendo cristales mojados, hojas secas y escarcha. No demasiado alejada del mar, lo suficiente para no dejar de oír sus susurros. Soy fría. Y demasiado bohemia, lo sé.
A veces me da por pensar que de mayor quiero vivir en un faro. Con escaleras de caracol, las paredes azules y un piano. Se desafinaría a menudo, por la humedad, pero me las apañaría para encontrarle armonías. Yo también me volvería un poco más loca de lo que estoy, por la humedad y por dormirme cada noche escuchando los secretos de las olas. Y además, el viento, que dicen que se lleva la cordura de cualquiera… Pescaría las estrellas que se caen al mar para volverlas a enganchar con chinchetas a la noche, pintaría sonrisas de salitre y me vendería a las palabras. Y coleccionaría atardeceres en un cajón. Del otoño al invierno y del invierno al otoño. Sin pasar por agosto, ni mayo, ni junio. Calendarios de siete meses y relojes descoordinados. Tan bohemio y tan absurdo…
Cuando cuento estos sueños me tachan de rara. Y fíjate, que yo me siento más rara tragándome abrazos que contando las olas que se atascan en las rocas. Me encantan los abrazos, aunque pocas veces lo demuestre. Esta tarde casi vuelvo a atragantarme con uno. Tengo la manía de tragármelos, especialmente los que mi piel se empeña en reservar para ti. ¿No te parece más extraño atragantarse con un abrazo que divagar por los callejones de la utopía?
Que soy una niña rara. Un faro, y peldaños en espiral, sonrisas saladas, retazos de mar, estrellas, y peces de colores, y demasiadas palabras, y miradas con excesos de silencio, abrazos escondidos en cada recodo de piel, mariposas heladas, sueños, y más sueños, y sueños otra vez, un puñado de timidez, y lunas en el bolsillo, y lluvia sin paraguas, y charcos de miedo, miedo por todas partes frustrando la ilusión. Y podría pasarme la vida contando nubes, mirando la lavadora girar, escuchando llover o sintiéndote respirar. La niña, bohemia y cobarde, del pañuelo morado en el cuello, porque para coser una vida de otoños e inviernos se necesita llevar un pañuelo enredado en el cuello, ¿tú lo sabías?

10 comentarios:

aRa dijo...

Niña,bohemia y cobarde..no dejes de serlo,porque perderás la esencia..Rara? y a mi que me pareces totalmente lo contrario..
;)

la chica de Potedaia dijo...

En este caso rara es sinónimo de especial, no me cabe duda.

Vértigo dijo...

Me ha encantado! Quiero ser como tú, será ser rara o no, no lo sé, pero no creo que importe.

E. D. dijo...

Niña rara, bohemia y cobarde, gracias por pasarte por mi casa. La tuya me ha gustado mucho. Nos vemos por aquí.

Besos

sandra dijo...

si fue el martes por la mañana si que era yo, que tenia hora en el quiropractico, a ver si me arregla las piezas desencajadas :)

hacia tiempo que no me pasaba por aqui, tengo mucho por leer!
sabes? tengo a un friend del journal que me encanta como escribe y creo que a ti tambien podria gustarte, http://kafki.livejournal.com

mua :*

La pulpa dijo...

Como a tant@s otr@s, me gusta como escribes, tanto, como para tener que decírtelo. Felicidades.

Anónimo dijo...

Tus sueños son tan raros como cualquier sueño de cualquier alma. Quizá a la tuya solo le falten algunos años. ;) ¡Del 89! no me lo puedo creer!

Burbujas, azules, grandes, brillantes... Ooº

sparkling

Paula dijo...

vaya coincidencia de manías... a partir de ahora me pensaré qué abrazos reservar para no acabar atragantándome ;)
un besito!

caperucita dijo...

ara: a veces nos sentimos raros al ver lo que nos rodea. Pero en el fondo no somos tan raros, sencillamente somos distintos, ¿no crees?

potedaia: (:

vértigo: ¿cómo yo? si me conocieras... :P

e.d.: gracias a ti por devolverme la visita, todo un placer leerte ^^

sandra: puede que fuera martes, la verdad es que no me acuerdo. Pero sí, eras tú. Subías andando por la calle que cruza la muntanyeta y la diagonal, la del Verde Luna. ^^

la pulpa: vaya, gracias. Me acabas de sacar media sonrisilla :)

sparkling: del ochenta y nueve, sí... ¿le faltan años a mi alma? :P

paula: manías de los tímidos... Tragarse abrazos, y besos, y palabras, y bostezos... ^^


besitos!

illeR dijo...

Nosotras y nuestros faros! Que tendran que nos gustan tanto!!

Hace ya unos cuantos años escribi una especie de poema, quiza una cancion, que he borrado casi por completo de mi memoria, solo recuerdo el comienzo:

Quiero ser el farero de la isla...