21.1.08

saudade


Vuelvo a estar sola, ¿lo ves? Sola con él, con el invierno. Y con su maldita humedad que se me ha clavado con alfileres en la piel. Y te echo de menos, otra vez. Te vuelvo a echar de menos como hace dos días. Porque el echarte de menos va a días. Algunos toca, y otros no. Aunque últimamente tengo la sensación de que toca demasiado. Sobretodo desde que se me puso entre ceja y ceja la idea de que tenía que sacarte de mí. Desde entonces me cuesta más ignorarte y restarte minutos de los que normalmente me ocupas. Debe de ser porque en el fondo no quiero que te vayas. Ni en el fondo ni en la superficie, vaya, porque hasta las células más desarraigadas de mi piel se abrazan a ti a traición… Pero ya me conoces, soy terca y cuando se me meten las cosas ahí, entre las cejas, no hay dios que las saque sin más. Una parte de mí te retiene, la misma que ahora también te extraña los días impares en los que no toca extrañarte. Pero yo sé que te tengo que ignorar, que las cosas serían mucho más sencillas si no estuvieras. Aunque siento pinchazos en la piel cada vez que pienso en la ausencia de tu ausencia. Porque siempre has estado aquí, a mi lado, pero presente, en realidad, no lo has llegado a estar nunca. Tu presencia siempre ha sido algo extraña, ausente, sí. Por eso siempre te estoy echando tanto de menos. Porque estás sin estar, tú me entiendes, ¿verdad? Y ahora no sé si son los alfileres del frío los que me pellizcan los nervios o si es el pensar en eso, en que desaparezca tu ausencia y tu saudade. Se dice así, ¿no? La escuché una vez en una canción, la palabra, digo, y me encantó. Saudade. No sé exactamente qué significa, pero enseguida la relacioné contigo. Si es que en el fondo me gusta hasta el hueco de tus abrazos. En el fondo y en la superficie, lo sabes de sobra. Pero te tengo que echar. Porque extrañar tanto alguna cosa no puede ser sano, agota. Física y mentalmente, te absorbe las fuerzas, y encima me falta el aire, me ahogo al pensar que nunca estás, ¿sabes? Bueno, que estás a tu manera, ya, pero eso es como si no estuvieras. Es tan raro todo... Tú, y yo… no tiene ningún sentido, pero mira, se ve que me acostumbré demasiado rápido a tenerte en mí, a tener un vacío con tu forma. Supongo que, claro, preferí tener un vacío con tu forma que un vacío indiferente. Estaba sola y te encontré. Te metí y te metiste por mi garganta. Y ahora me circulas por todas partes. Por eso quiero que te vayas. Porque querer demasiado no es bueno, aunque querer demasiado poco, tampoco. Y querer… quizás no sea bueno ni querer medianamente. Te lo dije una vez, ¿te acuerdas? Querer suena tan posesivo… Yo no te quiero, no. T’estimo, millor. Y sí, tengo que echarte, precisamente por eso. Perquè no et vull estimar. Estoy cansada de echarte de menos, de tenerte sin tenerte; cansada de mí, de mi estúpido miedo, de todo. Así que, m’estimo més que te’n vagis. Discretamente, si no es pedir demasiado. Pero creo que sí, que soy demasiado exigente, porque a todo esto, tú… ¿quieres irte? O t’estimes més quedar-te?

5 comentarios:

Rocahemu dijo...

Compartir..es hermoso..aunque no siempre es posible..hay que valorar los momentos..que quizás pueden pasar desapercibidos bajo el manto del omnipresente todo..a veces queremos tener tanto..que no vemos el poco..y la vida no es un Pangea único, sino el rompecabezas de innumerables piececitas..que completan un puzle de ilusiones y desencuentros, de noches especiales y solitarias madrugadas, de logros increíbles y caídas demoledoras..
Que bueno es sentirse vivo..y a la vez..que miedo da vivir..
Un beso enorme;)

Labrujamala dijo...

me ha encantado tu post.. yo estoy en la misma situación que tu... ojalá pudiera olvidarme ya y pasar página.. pero es que en realidad no quiero eso. Lástima que no pueda ser lo que quiero. en fin.

un bsito.

Anónimo dijo...

Creo que todos y todas tenemos ahi algún recuerdo que se mueve como rabo de lagartija, doliendo, haciendo cosquillas, quieto...

Y, sin embargo, seguimos adelante. El recuerdo y yo.

Parafraseo a la bruja... en fin...

Besos y burbujas.

(www.sparklingdreams.motime.com)

Caperucita dijo...

rocahemu: qué miedo da vivir.. y cuánta razón tienes... a veces queremos tanto que no vemos el "tan poco" pero tan especial que tenemos al lado... Aunque yo ahora mismo sólo quiero tener un poco, algo muy pequeñito, una pieza diminuta de ese Pangea general, pero una en concreto. La más diminuta de todas, quizás, pero en este momento, la más esencial...
y sigo diciendo: qué miedo da vivir... (pero qué ganas tengo :P)

labrujamala: gracias brujilla :)
En realidad... yo tampoco quiero pasar página.. jejje, ahí está el problema. Sé que si la pasara quizás estaría más tranquila, pero gran parte de mí se resiste a seguir escribiendo en esta, y no en otra!

sparkling: lo malo (o bueno) es que esto aún no es recuerdo, y de momento no estoy segura de querer que lo sea... Se me da bastante mal olvidar...
Seguiremos adelante, los recuerdos, el presente y yo :)
Gracias a ti también.


besos a las tres!

Anónimo dijo...

Bueno, ya me tocaba ponerme al día... y empiezo desde aquí. Menuda panzada de leer cosas buenas que me voy a pegar ;)

Un beso, la chica de Potedaia