3.6.07

construir

Construiré una escalera para subir al cielo. Esconderé besos de canela con sabor a mar entre las nubes, y les susurraré al oído que al llover resbalen sobre tus pestañas y se enganchen a tu mirada. Gritaré silencios con la voz del viento, y soplaré abrazos de algodón en los bolsillos de tu piel.

Enredaré las palabras innecesarias a las telarañas de la afonía. Y me callaré para decirte todo lo que no sé pronunciar, los sonidos que la timidez prescindió de mi lenguaje. Te devolveré todas las sonrisas que me prestaste hace mil noches para engañar a la tristeza. Las pintaré de azul con matices verdes y las volveré a guardar en los cajones de tu ilusión. Te coseré con hilo de seda una media luna de terciopelo en la sien, entre el perfil de la ceja y aquella peca que me mira cuando me duermo con mi espalda pegada a tu cuerpo.

Silbaré los sostenidos de mis sueños para que reboten en los tímpanos del eco. Me tragaré los “y si…” y dejaré de pensar “debería…” para sustituirlo alguna vez por “me apetece”. Le cortaré la cabeza a la estúpida inseguridad y al miedo. Reciclaré el repelente contra cariño que desprenden mis sentidos y pondré bajo el sol las desilusiones que me congelan los deseos.

Cerraré los ojos y apagaré la luz. O apagaré la luz y cerraré los ojos para retomar el sueño de anoche en el que respiraba tus suspiros y tu aliento despojaba de uno en uno los escalofríos que dormían sobre mi cuello. Me despertaré echándote de menos, como este amanecer, y sólo sabré de ti que tienes el pelo corto y una camisa de tela a rayas (o espera, tal vez esa era yo...). Pero sonreiré porque sabré que existes, que eres un Nadie que dentro de nada tendrá nombre propio. Serás ese Alguien con el que compartir lunas llenas y la banda sonora de los secretos…

Déjame sonreír y estar ilusionada con este final que de aquí a dos semanas, con suerte, será un principio. Déjame divagar y teñir de colores el supuesto futuro que ya empieza a despertar y a colarse por las rendijas de la ventana. Estar contenta porque parece que me empiezan a salir bien las cosas…, y perder el tiempo viendo como las nubes de fantasía rayan de luz las sombras que hasta anteayer me servían de paraguas.

Construiré esa escalera para subir al cielo. Dejaré el vértigo aparcado en doble fila y empezaré a escalar por las calles de la imaginación. Me agotan las autopistas prefabricadas de cobardía, conformismo y apariencia.

4 comentarios:

Abril dijo...

Waw!!! qué bello está tu mar!!!, es un verdadero placer nadar en él de nuevo, espero no naufragar!...

Te soplo un beso...

illeR dijo...

Que bonito!!!!! :D Me parecen grandes intenciones las que tienes, adelante con ellas!! Todos deberiamos cortar la cabeza a la inseguridad y al miedo y escalar las calles de la imaginacion.

Otratazadecafe dijo...

Me ha gustado mucho tu forma de escribir y este post, que transmite muchas sensaciones agradables, sobretodo ese optimismo que hoy en día escasea tanto...

Caperucita dijo...

Abril:
Todo un placer volverte a ver por aquí :P Un beso!

Iller:
gracias :) Ojalá degolle a la inseguridad y al miedo, aunque no creo que me lo pongan fácil... Pero bueno, por intentarlo seguro que no pierdo nada!

Otratazadecafe:
Vaya, gracias por devolverme la visita :) Me alegro de que hayas disfrutado de un café por aquí... ^^